Ante las dificultades. contratiempos e incertidumbres.

El motor del coche no arranca, el archivo desaparece dentro del disco duro, la cámara digital no funciona, la batería de la videocámara no se carga, el ordenador se bloquea, un documento de viaje se ha perdido y otros muchos detalles dentro de una extensa lista de dificultades nos pone a prueba en primer termino a cada protagonista en la cita con cada evento adverso y tarde o temprano a todos y cada uno. Mientras la dificultad o el problema está en campo ajeno es una anécdota más (mira lo que le ha pasado a tal o cual persona) cuando la vives en campo propio te guste o no te toca hacer de protagonista. Por de pronto eras la víctima, quizás la victima de ti misma o de una falla mecánica cuya responsabilidad directa no es tuya, y despues eres o no parte de la solución o te toca buscar a alguien para que te saque del atolladero.

Una parte de las dificultadles son la consecuencia directa de la imprevisión cuando no de la torpeza, la desidia o la pereza; otras se pueden atribuir a avatares circunstanciales imposibles de controlar. Tampoco se resuelve gran cosa auto flagelándote por ser o creer ser el culpable de todos los problemas que surgen en tu contexto. Es cierto que una dificultad no lo es menos por el hecho que sea resultado de la negligencia propia en lugar de serlo de la ajena. Al contrario es mas grave o imperdonable por ser el resultado de una falta de control personal pero proceda de donde proceda en ambos casos paraliza y obliga a cambiar de planes. En todo caso no todos los problemas que te eligen como diana son debidos a una falta de cuidado personal.

Las adversidades son previsibles como grupo de sucesos que van a ocurrir pero molestas cada vez que ocurre una en particular cuando era evitable. Al contratiempo que ocasiona hay que añadirle la incertidumbre que lleva sobre su ritmo de solución. Detectado un problema no es automática su resolución. Solucionar algo no es más que reparar una falta pero para hacerlo hay que reunir las condiciones que lo hagan posible. Se puede saber donde está el problema pero no tener los medios para arreglarlo y mientras no se hace, tenerlo en stand by mientras van pasando las horas o los días o las semanas. No todos los problemas tienen una solución, algunos se eternizan tanto que se dan por perdidos. En todas partes se ven vehículos usados que terminan por ser abandonados por no dedicar energia o medios a su solución. Lo mismo se puede decir de las maquinas que engrosan la chatarrería en general. Desde luego no todo hay que repararlo pero es finalmente la decisión de sujeto lo que hace recuperable o no un objeto problemático. Eso coloca todos los problemas del lado del posicionamiento que se tenga ante ellos. A fuerza de insistir en las condiciones de sujeto se corre el riesgo de negar la fuerza adversa real de una cosa, de una realidad o de una circunstancia. En otras muchas situaciones el contratiempo puede ser más debido a descuidos que no a la mala suerte. La mala suerte no deja de ser un recurso estilístico para colocar el origen del problema en un punto indeterminado y desconocido para no asumir la parte relacionada del problema con uno.

Mientras existe un problema que te paraliza todo lo demás pasa a un segundo plano. La barrera a tu libertad te deja indefenso. Teorizar sobre la vida en estas circunstancias crea una sensación de sin sentido total.

Las dificultades son una forma de denominar el bloqueo de movimiento o la imposibilidad des seguir con las elecciones. Es así que cualquier cosa que genere dificultadles, desde los pequeños contratiempos a los máximos contratiempos se traduce en perdidas de grado de libertad personal que llevan a revalorar el mismo sentido de ésta. Hay otras libertades de viaje que pasan por el pensamiento sin que la falta de movimiento físico las impida. Toda imposibilidad de desplazamiento material desatasca otras parálisis obligando a otro tipo de viajes más mentales.

Muchas de las dificultades actuales vienen determinadas por la complejidad de la técnica. Esta más que las relaciones humanas demuestra que hay mucho mas saber operativo en circulación y más modificaciones de imagen. El mundo no ha cambiado por la político sino por la técnica sostiene Friedrich Dürrenmatt. Pero cuanta mayor es su complejidad menos capacidad generalizada desde la óptica subjetiva hay y mas necesidad de expertos se tiene. Frente al objeto eléctrico o electrónico que deja de funcionar la desazón embarga al usuario cuando es un completo incompetente o un negado para la comprensión de lo que está ocurriendo pudiendo pensar que una falla de conexión circunstancial sea algo insoluble. Quizás lo más grave de un contratiempo más que perder un tiempo precioso es la incertidumbre de cuanto va durar y las consecuencias del desencadenamiento de otros incumplimientos que le puedan seguir. Una vez subsanada la cuestión es posible que a la hora de contarlo se refiera la anécdota desde un carácter de fuerza que no se tuvo.