LA DEFENSA EDUCATIVA COMO EQUÍVOCO
Aún tratándose de uno de los derechos fundamentales en las cartas de derechos constituidos y aprobados por magnas sedes elaborativas, el derecho a la educación presenta muchos equívocos y el principal de todos es la pre-aceptación de lo que está en archivo de ser recibido por unos receptores sin elementos de discusión sobre ello. El educando en su elección de la receptividad se coloca en condiciones de integrar todo lo que es decidido por la tradición o por unas pautas académicas determinadas. Ni siquiera el docente es un rol autónomo en tanto que una buena parte de ejecuciones de su función se debe a programas pactados por los ministerios específicos, es decir por los gestores de la administración de aquella parte del saber que debe ser convertido en saber público. Los gestores de tales cuestiones, que no tienen porque coincidir en los especialistas temáticos ni en los representantes de los intereses profesionales o del medio, pueden ser coadyuvantes tácitos de una falsa pedagogía o de una pedagogía engañosa[1] Donaldo Macedo[2] compara con recursos de evidencia como una pedagogía puede ser engañosa a partir de elementos de verdad.
Ciertamente la peor mentira es la que toma datos de la verdad, o referido con alocuciones populares no hay peor mentira que la verdad a medidas, porque esa verdad insuficiente acredita a aquella. Por el contrario las mentiras absolutamente fantásticas, son tanto más increíbles por fascinantes que sean porque no se apoyan suficientemente en datos de la realidad. en un alegato contra E.D.Hirsch[3] en su modo intencionado pero insuficiente de explicar la historia de los USA con unos contenidos mínimos epigrafiados con la intención de “lo que todos los americanos necesitan saber” el contrapone la propuesta de “lo que todos necesita saber pero no les dejan”. si hay una disciplina que admite profusamente las controversias es la lectura de la historia y cuanto más remota mayores aspectos quedan por dilucidar y por consensuar.
La historia pasada es la gran caja negra de la humanidad y la que más especulaciones permite hacer, en especial cuando hay robustos instrumentos para la amnesificación o desmemorización del presente sobre lo acaecido con anterioridad. Y la historia de los USA, tiene demasiado que ocultar para manifestarse como el paraíso de los sueños y de la libertad. No es extraño que haya un tipo de literatura didáctica que en lugar de estar al servicio de la conciencia pública y para el potenciamiento de los recursos críticos de los estudiantes, lo esté al de un silenciamiento administrativo sobre los grandes rasgos de la nación. No es desde luego el único país que ejerce tal metodología. La pregunta es, ¿cual no está tentado de emplearlo? Hirsch con su criterio de la des-enfatización propone una lista de datos culturales en las que habiendo algunas claves e incluso críticos, se quedan según Macedo en una superficialidad descriptiva sin examinarlos antropológica y políticamente. a su lista el contrapone otra de complementos. Aquello que hay que decir y que una visión reduccionista del acto del saber no contempla. Claro que Macedo no introduce la posibilidad de una tercera o de una cuarta listas, que en realidad potencialmente podrían ser n listas alternativas y complementarias, tantas como líneas de análisis intervinientes acompañaran un proceso de estudio. Este es el tema derivado: el de que no hay dos historias que contar para el desarrollo retrospectivo de un país dado, sino que ha y varias. Y de hecho frente a una historia oficial siempre hay otra que contar, pero una vez contada “ésta” habrá otra más, y quizás otra. ¿quiere esto decir que hay tantas historias como narradores?
La historia social de los hechos solo sería una a partir de las múltiples aportaciones de los protagonistas y antagonistas de todos sus fragmentos. Mientras esto se va configurando, es decir durante la historia de la historiografía de la historia, desde luego aparecen múltiples versiones matizadas y submatizadas. La verdad global última es el propósito que va vertebrando aportaciones en un panorama diseminativo de reflexiones. ¿como poder articularlo todo de una manera didacticamente favorable para la construcción de una evolución pedagógica? La respuesta pasa por medir las posibilidades intelectuales y de niveles de admisibilidad de datos y conceptos década grupo de estudio ante el despliegue informativo. Pero el propósito del texto de Macedo no es cuestionarse este punto de la complejidad sino la de objetar la simplificación de la lectura de los hechos, su atomización y su desvinculación de los otros panoramas co-sociales. La cultura no es algo al margen de lo social y político sino profundamente imbricada con ello, algo que la asepsia culturalista de Hirsch parece no aceptar.
Pretender una cultura común a todos los ciudadanos es ya un concepto instrumental de engaño. Y al igual que con otros muchos temas, Hablar de una dimensión en singular es ya una traición a la desigualdad plural de las realidad. si en lugar de una historia hay distintas historias contadas y/o distintas maneras de contar las historias, también en lugar de la cultura hay varias culturas. Hablar de una común es una estrategia falaz en la que tácitamente pretende subordinarse a un todo a cualquiera que nace dentro de un contexto determinado. La deificación de la tradición y de las generaciones pasadas puestos en un altar (una categoría de devoción) son las redes en las que queda atrapado el individuo indefenso que nace sin recursos críticos ni capacidad suficiente para cuestionar su entorno puesto que todo su esfuerzo pasa por conocerlo y adaptarse a él. Ese conocimiento comporta la alienación ante un saber impuesto pasando por la recepción de esa pedagogía engañosa[4] y equívoca, es decir por un determinado tipo de lavado cerebral. Luego la evolución cognitiva posterior para hacerla posible habrá que superar una clase de informaciones compartidas y reemplazarlas por otras versiones o completarlas suficientemente.
Alice Miller con más radicalidad reduce toda la educación a un aprendizaje de como obedecer[5] . El “como obedecer” está detrás de innumerables discursos pedagógicos. Incluso las controversias sobre motivación-desmotivación acaban siendo referidas a una preservación de obediencia frente a las iniciativas supuestamente activadoras. Lo que es motivante para unos puede ser desmotivante para otros, y no en vano la clásica división de saberes entre ciencias y Humanidades vienen dando muestras desde varios siglos, de la aptitud de unos para lo uno y la absoluta nulidad para lo otro o al revés. ¿Sería tan difícil admitir, un tercer campo en la división: a saber el que no fuera ni lo uno ni lo otro? Esa tercera vía, no significa necesariamente la nada o el no saber, puesto que la vida, del tipo que sea, y bajo cualesquiera circunstancias inscribe ya la necesidad de un saber existencial. Ese saber de vida que refieren las culturas de base de todas partes, no es la vaciedad sino una aportación distinta a la académica, donde sus postulados metodológicos de sistematización, regularidad, demostración y transmisibilidad, no pueden ignorar los procesos paralelos de evoluciones cognitivas que se dan a su margen.
Si la división tradicional del saber oficializado, ha llegado a teorizarse como de las dos culturas quedando todavía lejos una síntesis de mutua colaboración entre ambas, ¿porque la resistencia a admitir los otros saberes procedentes de la extraacademicidad? Afortunadamente las tradiciones culturales arrancan de mucho más lejos de la existencia de las primeras universidades, puesto que antes de estas ya existieron los centros de irradiación de saber (El liceo, La Academia, EL Jardín) por lo que no hay voces creíbles que se alcen en contra de las expresiones multiculturales diversas. Lo que es más: uno de los signos de los tiempos actuales pasa por el de diversidad cultural y su tolerancia. Basta conectar esta idea con el hecho (el conjunto de hechos) reconocible de canales de transmisibilidad en paralelo de diversas fuentes irradiadoras de conocimiento.
¿Que hay sobre un concepto cultural vital: el de las señas de identidad y la autodefinición del ser? ¿Y como administrar el conflicto que tal concepto gesta en su interacción con una identidad impuesta con unos valores estandar añadidos? Cuando la cultura del saber es un patronaje de pautas pre-establecidas y normalizadas (en las escuelas franquistas la formación en fila y el himno nacional cada mañana 5 minutos antes de las 9, en las escuelas religiosas un determinado aprendizaje de la historia del antiguo y nuevo testamento, en las escuelas activas los protocolos de autoevaluación y evaluación consensuada profesor-alumno) hay un factor intruso de sabotaje al propio saber. Es como si parte de los predicados de la proposición educacional se opusieron a otros desmontando su aparente tautología.
Detrás de todo planea la cuestión de la posibilidad en sí misma de la enseñanza. Y de la función del enseñante. Este no pasaría de ser un evidenciador de componentes de temas. Un mostrador, un informador. Todo formador informa o de lo contrario no forma. Formar sin informar es adoctrinar y por consiguiente manipular. Informar con parcialidad es sesgar y continua siendo una de las bazas de la instrumentalización.
Para determinados períodos históricos y coyunturas de severos grados de manipulación tanto del saber como de sus estructuras reproductivas, ha sido la cultura popular la que ha mantenido la transmisibilidad de un saber auténtico. Giroux [6] refiere como a partir de su escolarización, algo detuvo su proceso creativo, conectado a la cultura de la que ya venía desplazándolo a otra galaxia solo basada en la cultura impresa. La otra cultura, la popular, definía un territorio de placer íntimamente ligado a lo prohibido, los cómics o el rock and roll. La escolarización, o al menos el primer curso de escolarización ha ido unido a circunstancias desfavorables en no pocos casos. La política educativa de la enseñanza de los hábitos básicos (estar correctamente en clase, moderar los impulsos, mantener un orden., un lugar, usar un uniforme, respetar unos horarios, seguir un ritmo, pueden resumirse en el aprendizaje de un organigrama de límites. Los sujetos infantiles convenientemente adiestrados siguen un modelo de comportamiento al que quedan pegados como una colección de enanos producidos en serie por la misma máquina, ante los que especialistas y papás y mamás aplaudirán la modosidad de sus pequeñajos. Basta q. alguno se desajuste asintóticamente del comportamiento reglado, previsto, tasado, promovido y apologizado para que valoraciones impugnadoras caigan sobre él y lo estigmaticen declarándole un porvenir negro. Incluso algunas evaluaciones psicopedagógicas o todavía mas graves: psicólogo-clínicas, verán en el niño que no juega en el recreo y prefiere sus abstracciones, o en el niño que se retrae ante conversaciones de grupo por encontrarlas insípidas, o en el que se inquieta en clase frente a explicaciones aburridas -y por lo demás cargadas de perogrulladas-del docente, verán síntomas de desadaptación social y establecerán pronósticos rigurosos. Quien no hace lo de la mayoría es un extraño a ella. Y eso que ha sido el germen de tantas actitudes xenófobas (basta a veces la sonoridad de un apellido distinto: uno abisinio entre una totalidad de franceses por ejemplo, o la procedencia de otra región, u otros hábitos en el vestir) sigue reproduciéndose con una gama de sutilezas sin mencionar el racismo clásico por razones de color; también opera como un indisposicionador al disidente tácito de los dictados de un detentador de poder, sea del grado que sea.
Pero por encima de los objetos formales entregados en una docena de miles de horas de clases y de los contenidos temáticos que se van almacenando en trabajos y dossiers y carpetas de apuntes, y más carpetas, y en libros de textos y en bibliografía de apoyo, hay una dimensión transversal que acompaña al estudiante desde sus cursos de primaria a los de terceros ciclos, y es la latencia de una búsqueda de identidad: una exploración por lo tanto en el conocer acerca de la condición humana y acerca del uno mismo. Pero “cualquier discurso acerca de la identidad depende siempre de un análisis de la historia y el poder” (Giroux).El sujeto humano no existe etéreamente aislado del entorno y de los demás. El individuo no se autoconstruye desde una meditación aislada, sino en la referencia de sus interacciones con los contextos vividos, es decir con los demás y con lo otro (la naturaleza de lo vivo y la presencia orgánica de lo inanimado). Ese proceso es necesariamente conflictivo y contradictorio que implica disidencia y combate teórico a lo no aceptable. A mayor grado de aceptabilidad de los discursos dominantes le corresponde menores facultades cognitivas y más disposición a la conformidad, por la vía del acriticismo, lo cual obedece a un pensamiento acomodaticio y reconciliante. Una de las maneras constituidas de oposición a los discursos dominantes es la negación a su receptividad produciendo con ello conflictos de intereses entre enseñantes y aprehendientes. Pero conflictos que no vienen tanto por una oposición frontal a las substancias entregadas como materias objetadas sobre las que versar sino como protesta por el hecho de ser dominios impuestos. Tras una inadaptación escolar o una desconexión a las pautas educativas, hay una indisposición a la dirección de ese saber. Tras un fracaso escolar hay una latencia de una rebeldía. sería exagerado atribuir una incapacidad intelectiva o una falta de recursos mentales. Lo mismo que una desmotivación explorada no da una nada, sino una motivación distinta e inesperada.
El problema de la transmisibilidad no queda limitado a los oficios y artes de los didactas y psicólogos escolares sino a la esencia de aquello a transmitir y al lugar (a los seres cognitivos) donde es depositado lo transmitido.
Los argumentos a favor de insistencias en hábitos y métodos, como baluarte clásico al que volver para asegurar contenidos, alcanzar metas, cumplir con los objetivos marcados y demostrar que funciona el modelo teórico conceptual de la enseñanza, adoptado por el Pater Administrativo de la Gestión Docente coloca un retroceso por muy argumentado que sea a favor de la necesidad de dotar de instrumentos críticos a los enseñados para hacer frente a la vida y a sus tragedias.
[1] Miller. Alice, Tesis de la pedagogía engañosa diseñada para impartir una información falsa transmitida de generación en generación.
[2] Macedo. Donaldo.. profesor de la Universidad de Massachusetts. Boston USA Nuestra cultura común: una pedagogía engañosa. En la construcción social del Otro así como en su demonización y deshumanización hay un saldo: la propia deshumanización. Nuestra cultura común;: una pedagogía engañosa. trabajo presentado para el congreso internacional de Nuevas Perspectivas Críticas en Educación. UB julio 1994.Publicado en Paidós 1994, una edición del mismo título que el congreso.
[3] Hirsch Jr.E.D y otros.diccionary of cultural Literacy: What every American Needs Know. Tomado de una cita del texto de Macedo. En el aprendizaje de la historia americano aboga por des-enfatizar el proceso versus su contenido, lo cual siendo interesante de entrada no consigue llegar a las raíces antropológico políticas de los contenidos, o al menos así criticado por Macedo, quedándose en la descripción. El modelo de información bancario de alfabetización cultural está basado en una historia selectiva. Su lista de cultura acerca de lo que cada americano necesita saber es lo q. constituye el fundamento de un pedagogía de las grandes mentiras. (Macedo)
[4] termino tomado de Alice Miller For Your own Good.NY. The NoToday Press, 1990 pág.54.cita tomada del texto de Macedo.
[5] texto citado.
[6] Giroux.Henry A., Placeres inquietantes. Aprendiendo la cultura popular Paidós. Prefacio pág.1
Buscando el apellido Guiroux o Giroux, en internet que me interesa mucho porque escribo la historia de mi familia, yo soy descendiente de Franc'es vendedor de sedas que vino de Lyon, con tres hijos a America, se devolvi'o con uno de ellos< yo soy profesora y me interesa todo lo relacionado a educaci'on.
Me encontr'e con estos apasionantes apuntes que relatan la situaci'on de nuestros alumnos en la actualidad, !!!Muy interesante!!!